"Tan solo por la educación puede el hombre llegar a ser hombre. El hombre no es más que lo que la educación hace de él". Kant, Immanuel.

"La educacíon es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo". Mandela, Nelson.

"El principio de la educación es predicar con el ejemplo". Tugot, Anne Robert Jacques.

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viernes, 5 de abril de 2013

BOTE Y REBOTE

BOTE Y REBOTE ( de 24 a 36 meses)

Vamos a jugar, una vez mas, con una pelota. Esta vez una pelota pequeña.

  • Nos situamos  frente a una pared, a unos 3 metros de la misma.
  • El juego consiste en tirar la pelota suavemente contra la  pared y agarrarla después procurando que no caiga al suelo.
  • Al principio parece un poco complicado, pero el niño aprende pronto a hacerlo bien.
  • Después nos sentamos en el suelo, uno frente al otro, a un par de metros de distancia, y nos pasamos la pelota: sin que ésta toque el suelo, haciendola botar varias veces en el suelo, rodando, o como queramos.
  • Cuando notemos cansancio o aburrimiento en el pequeño, dejamos el juego para otro día.
VARIACIONES: según la actividad que realicemos, podemos alternar una pelota de tenis con una de pimpón según las necesidades. Más adelante, cuando el niño tenga mas práctica, podemos complicar el juego y, por ejemplo, jugar a encestar la pelota en una caja tras varios botes en el suelo.

¿QUÉ SE LOGRA CON ESTE JUEGO?
  1. Ejercitar el seguimiento visual.
  2. Adquirir destreza en las ejecución de actividades
  3. Aumentar el dominio de la lateralidad.
  4. Facilitar la valoración de distancias.

LA SERPIENTE

LA SERPIENTE (de 24 a 36 meses)

Con una cinta de colores vistosos, de un par de metros de longitud, podemos pasar un buen rato con nuestro hijo.

  • Nos atamos la cinta al cinturón por la parte de la espalda; el niño nos ha de perseguir para quitárnosla ya sea agarrándola ya pisándola. La cinta debe soltarse al agarrarla.
  • Sostenemos la cinta de colores por uno de sus extremos y la hacemos serpentear sobre el suelo y el pequeño debe tratar de pisarla.
  • A continuación, hacemos serpentear de nuevo la cinta de colores sobre el suelo, pero ahora el niño debe tratar de que la cinta no le toque, para lo cual debe correr y dar saltitos para esquivarla.
  • Por supuesto, podemos invertir nuestros papeles en el juego de vez en cuando, dejando al niño la iniciativa.
  • Y para terminar, entregamos la cinta de colores al pequeño para que juegue como quiera con ella, la mueva haciendo figuras en el aire, la arrastre por el suelo...
VARIACIONES: este juego puede ser realizado por mas de dos jugadores, pero tampoco conviene que haya muchos.

¿QUÉ SE LOGRA CON ESTE JUEGO?
  1. Realiza juegos dinámicos compartidos
  2. Facilitar la valoración a distancia.
  3. Favorecer la coordinación óculo - segmentaria.
  4. Desarrollar la habilidad coordinativa, motriz.

LOS DISFRACES

LOS DISFRACES (de 24 a 36 meses)

A estas edades, un juego que acostumbra a apasionar a los niños  es disfrazarse de algún personaje.

  • Podemos buscar prendas de ropa económicas en una tienda o mercadillo,o aprovechar algunas que tengamos en casa.  Estas prendas deben ser cómodas y fáciles de poner y quitar.
  • Colocamos las prendas de vestir en una caja grande o sobre una silla, en el centro dela habitación donde vamos a jugar.
  • Después invitamos al pequeño a explorar lo que hay en la caja y a que se vista con lo que más le apetezca.
  • Podemos ir comentando con él qué es cada cosa y pedirle que nos cuente por qué elije una prenda y no otra.
  • Repetimos el juego varias veces, dejando que el niño lleve puesta un rato la ropa que mas le guste.
VARIACIONES: en época  de carnaval, podemos ir con nuestro hijo a una tienda de disfraces para alquilar o comprar uno o, mejor, con un poco de imaginación y paciencia, hacer uno en casa a nuestro gusto. Podemos dejarle también complementos, como bufandas, sombreros, etc.

¿QUÉ SE LOGRA CON ESTE JUEGO?
  1. Estimular la inventiva y la fantasía.
  2. Desarrollar la habilidad para observar e imitar movimientos.
  3. Reconocer colores, texturas y objetos.
  4. Desarrollar la función simbólica.

CUÉNTAME UN CUENTO

CUÉNTAME UN CUENTO (de 24 a 36 meses)

A esta edad no debe faltarle al niño un libro de cuentos con ilustraciones de colores  vivos y atractivos, con muchos dibujos y poca letra, que no se cansará de oír y mirar una y otra vez.

  • Nos sentamos con el pequeño con uno de  sus libros de cuentos favoritos en un sillón  del salón de casa o en el suelo.
  • Le vamos leyendo el cuento mientras él va mirando las ilustraciones.
  • De repente, cambiamos el argumento del cuento, inventándonos alguna cosa absurda. Hagamos una pausa para ver como reacciona el niño.
  • Lo más probable es que proteste y que diga que hemos cambiado el argumento.
  • Podemos seguir la lectura y cambiar de vez en cuando alguna cosa para sorprenderlo.
VARIACIONES: el cuento nos lo podemos inventar nosotros y dibujar los personajes, cometiendo algún error expresamente para ver si se da cuenta (por ejemplo, podemos hablar de un automóvil y dibujar un avión). También se puede jugar con títeres de elaboración casera.

¿QUÉ SE LOGRA CON ESTE JUEGO?
  1. Mejorar la capacidad de atención.
  2. Desarrollar la memoria.
  3. Estimular la fantasía y el gusto por los textos escritos.
  4. Desarrollar el lenguaje.

COLORINES

COLORINES (de 24 a 36 meses)

Aunque este juego puede ser practicado en cualquier lugar, es una ocasión fantástica para explorar una zona al aire libre.

  • Siempre al lado del niño, caminamos y observamos a nuestro alrededor.
  • Anunciamos un color y él ha de indicarnos todo aquello que vea que es de ese color (un objeto, una planta, una piedra, etc.).
  • Examinamos siempre bien de cerca lo que nos indique, y le comentamos cualidades o características (qué es, posible utilidad, etc.).
  • En vez de decirle el nombre del color, también le podemos pedir que busque algo el mismo color que su camisa, por ejemplo, o que agrupe objetos por colores.
  • Ahora puede ser el niño quien nos haga buscar a nosotros algún objeto del color que quiera.
VARIACIONES: si participan más de dos jugadores (papá, mamá y el niño, incluso algún hermano más), el juego puede consistir en buscar objetos por parejas o a ver quién lo encuentra antes, o en un corto espacio de tiempo tratar de encontrar cuantos mas objetos mejor.

¿QUÉ SE LOGRA CON ESTE JUEGO?
  1. Favorecer el reconocimiento de colores.
  2. Facilitar la exploración del entorno.
  3. Enriquecer el léxico.
  4. Ejercitar la capacidad de observación.

EL ARMARIO

EL ARMARIO (de 24 a 36 meses)

Si tenemos que guardar ropa, podemos aprovechar la ocasión para que nuestro hijo nos acompañe en esta tarea doméstica.


  • Dejamos la ropa limpia y seca amontonada sobre una mesa o en el suelo.
  • Nos sentamos junto al pequeño con la ropa delante.
  • Ahora, en un ambiente festivo, vamos tomando pieza por pieza y le pedimos al niño que nos diga de quién es aquella ropa: de papá, de mamá o suya, mientras la vamos ordenando.
  • Cuando ya hemos separado la ropa de cada uno en un montón distinto, le indicamos que nos ayude a ordenar en cada montón la ropa por tipos de prendas, por tamaños o por colores.
  • Y entonces la vamos metiendo en la parte del armario correspondiente, así el pequeño pasará un buen rato mientras nos ayuda un poco y aprende algunas cosas de un modo divertido.
VARIACIONES: se le pueden ir diciendo al niño los nombres de las prendas en cuestión para que se vaya familiarizando con ellas.

¿QUÉ SE LOGRA CON ESTE JUEGO?

  1. Reconocer los segmentos corporales.
  2. Desarrollar la capacidad de clasificación.
  3. Fomentar el conocimiento de objetos, texturas y colores.
  4. Enriquecer el léxico y desarrollar la memoria.




EL OBJETO FANTASMA

EL OBJETO FANTASMA ( de 24 a 36 meses)

Jugamos aprovechando la capacidad de imitar y la imaginación de nuestro hijo.


  • Para comenzar, decimos al pequeño que debe imitar lo que estamos haciendo.
  • La 1º vez fingimos, por ejemplo, que nos bebemos un vaso de agua y hacemos los gestos propios de esta acción pero sin el vaso, y decimos: "Bebo agua, ¿y tu?".
  • Entonces él debe imitarnos. Cuando lo haya realizado reafirmamos lo bien que lo ha hecho.
  • También se pueden llevar a cabo diversas acciones cotidianas que el niño debe ir imitando (lavarse los dientes, comer sopa, lanzar un objeto, vestirnos, etc.).
  • De  vez en cuando dejamos que sea el pequeño quien lleve la iniciativa y nosotros lo podemos imitar.
VARIACIONES: también podemos jugar a imitar lo que hace el otro: gestos, movimientos...

¿QUÉ SE LOGRA CON ESTE JUEGO?

  1. Fomentar la creatividad y coordinación dinámica general.
  2. Desarrollar la memoria.
  3. Mejorar la habilidad para observar e imitar posturas y movimientos.
  4. Aprender mediante el ejemplo y la imitación.